22 agosto 2015

Desvarío


¿Sientes?

El hilo del susurro que recorre tu espalda,

cual letras forasteras que brotan de espacios lejanos.

El aliento de un alma antigua que se expande tan lejos,

que deja su rastro divagando entre dimensiones

guiando al poeta triste.



¿Escuchas?

Las mentiras de sus rostros torcidos,

los llamados espectros nocturnos.

Escapa de ahí, aún es tiempo de volar

de nuevo sobre el escenario y encender,

entre suculentas historias

con la luna a tus espaldas.



¿Recuerdas?

Junto a cicatrices que mantienes en el costado,

la forma en que las miras cuando crees que nadie ve...

el pasado deja lecciones justo,

cuando creemos que no puede ser peor,

pero ella de nuevo te toca y te devuelve la dicha.



Perdido en el espiral de motivos

de una mente trastornada, y dice:



Algo pasa en mi cabeza loca,

es el TIC TAC de un reloj sin notas,

el tiempo se detiene y ya nada importa.

Es el espejo social y el hilo de los sistemas,

tan podridos, tan huecos.

Agobiándome con sus bajas ideas,

y huyo entre vagones de realidades.



Pieles laceradas que no salen de mi cabeza.

Algo detono hábilmente y sin retorno.

Mientras estos versos salen solos y brotan de mis orificios.

Se derraman por mi cuerpo,

el deseo es consumado,

en la gracia de un placer maldito.


Y la pasión se desborda de mi cuerpo como una antorcha... y se pondrá peor.





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