09 agosto 2015

Abominación


Canto I

¿Resulta abominable la gota de sudor que recorre tu piel, hasta dónde nacen tus pechos hermosos? o ¿lo será entonces la sutil danza seductora de nuestro creciente deseo insano? Junto al frenético roce de mis manos sobre tu cuerpo de Diosa.

La fachada social dibuja con una vil risilla la pantomima del absurdo, cuando bajamente presume de motivos e ideales fingidos, con tallos de verdades que no controlan y ellos mismos temen. Mientras sin razón, forjan juicios en rocas de papel moneda y sólo así suben el pecho ante los intereses de sus bajas afirmaciones y dioses imaginarios.
Las líneas de tus finos labios se curvan ante el detalle de lo insignificante de sus historias, como la estrella pagana que acompaña cada una de tus noches y sonríe al verse en el encanto del insomnio del artista, cayendo sin frenos en el pecado mundano de mis besos de hielo.





Canto II


Cauterizan falsos estigmas en sus almas pecadoras, y susurran cómo criaturas grotescas la forma más segura de desollar a los incrédulos.
*Si por incrédulo se puede destacar libre pensador...
Los seres más bajos necesitan de grupos para alinearse, cual thanatos jugando a la "hermandad". Viven del vicio de la muerte de sus instintos y matan aún más su necesidad natural de autenticidad... y lo logran, se vuelven fantasmas de sus memorias junto a lo grotesco de su entorno que también pudren desde dentro. Son creyentes y son escorias.


Canto III

Tu sabor dulce recorre mi boca furtiva, las anclas de tus caderas se aferran a mi cuello y con gusto juegan ansiosas a enviciarme con sus cantos y arias. El anhelo de fundirme en tú cuerpo agiganta el calor que emana al rozar tu alma Pandora, cómo la brisa de un fino verano en Madeíra.
¿Es nuestra piel el pergamino que traza las lineas rojas y esconde nuevas maravillas ocultas, cuál universos enteros de historias en nuestro fauce pagano?. Diosa madre y canela. Dios Astado y romero... aserrín y luna de plata, vino tinto y la magia de tu cuerpo escarlata.


Canto IV

Camino descalza entre noches de cuento. Y la hermosa bruja danza al otro lado del viejo espejo...¿Cuántos años separan nuestro paso por este mundo? y que osado camino te trajo ante mi.

Con solo mirarte podría deleitarme de ti...y el olor de tu piel que me lleva a desearte. Cómo el agua y el fuego, que no están juntos y no se compenetran... más en agua estoy ardiendo y en aguas te estoy quemando.

Laberintos de rojas manzanas rodean el país de las maravillas y ya Alicia esta escribiendo su bizarro cuento. Donde el reloj no tiene cuerda y donde los días marcan 79. Me declaro en servicio al placer de esa mujer...

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