Mientras mantenga la cordura:
Sigo llegando y me doy cuenta que el entorno no es el verdadero problema. La paranoia sigue abriéndose paso por entre mi cabeza, y siempre fue mía por mucho tiempo. Mis esfuerzos por encontrar mi realidad no han sido beneficiosos, y no se cuanto mas deba descubrir.
No puedo seguir distorsionando mi realidad, lo real es a lo que le huyo en mi cabeza, siento un miedo terrible por el mundo, es lo que me mantiene en este estado de infortunio.
Los recuerdos siguen fijados en mi cabeza, solo que por alguna razón me niego a escucharlos. Desearía poder regresar el tiempo, desearía que todo fuese diferente y que la distorsión no arruine todo lo que toca.
Me sigo forzando a volver y recuperar mi verdadera realidad, controlando la ansiedad y soportando todo lo que me ofrece la vida. Como si el hecho de vivirla pudiese cambiar mi realidad en algo.
Por mil veces que se quiebre mi realidad, mil veces intentaré regresar de nuevo, hasta que lo consiga. La elección siempre he sido mía y el tiempo de volver esta marcado. Por màs que siempre desee volverme loca, y regresar de ahì para escribirlo, al parecer el camino no es el màs sencillo.
Mi locura esta ahora a la vista del mundo, juzgada por sus mascaras de moralidad y por todo aquello que pueden ver y detestar en mi. Sobretodo, mi fuerza para siempre creer que todo puede ser posible.
Mi cordura me mantendrá firme mientras me lo permitan las letras, y mi amor por esos pequeños placeres de la vida, triunfará finalmente. En algún momento, lo sè. Mientras mi mente se va, mientras olvido como me veo ante el mundo, yo elijo, yo decido, yo vivo.
La paranoia está cada vez màs cerca, antes se proyectaba solo como una delgada linea, solo vista por mi, ahora me ahoga con una brazo de guerra firme que no parece irse, y creo que de hecho puedo llegar a volverme loca y no regresar de nuevo. Todos mis miedos se ven reflejados en mi aspecto, mi rostro demacrado muestra el verdadero estado de mi consciencia.
Sigo pretendiendo llevar una vida normal, comer, dormir, estudiar, leer, intentar no pensar más. Entender que las voces estan en mi cabeza. A mi paso, el mundo, desesperado por no perder unas ideas tan preciadas, me buscan en el vacío de un cuerpo que no reconozco como mío. Olvide lo que era estar en el, comportarme, creer, sentir.
¿Que sentido puede tener la vida para un escritor que no siente?
Pensé en al menos describir el proceso con estas líneas, con los escritos, con mi perseverancia. Pero aún no estoy preparada para afrontar el verdadero proceso de mi locura. Mi mente no quiere irse, aun no esta lista.
La única forma de afrontar mi paranoia es vivirla—me digo, a mi misma. Y me aterra pensar que de hecho sea cierto.
Estoy conciente, estoy lúcida, hay vida aquí… Sigo gritando ante el mundo y él parece no escucharme. Pero la respuesta a esto, es que el mundo de hecho no puede ayudarme, cuando soy yo la que esta rota. Sigue destruyendo mis neuronas, destruyendome, autodestruyendome. Haciendome perder las ganas, haciéndome perder la vida, llevándome a los límites de mi cabeza.
No me quiero ir—me repito—quiero escribir ( y de hecho me creo).