16 diciembre 2012

El Ocaso de Pandora.

Obertura

Resucito por entre cenizas,

invento una cacería y yo soy mi presa.
Cubro mis huellas para no encontrarme,
corro a rastras para buscarme,
pero solo encuentro el filo de mi reflejo.

Lucho por arrebatarme y me hundo,
buscando una salida para no extraviarme,
y me encuentro , a mi misma.

Canto I

Lluvia triste de noviembre,
días completos de domingos.
tardes noches de viernes que reposan
sobre un sábado cualquiera.



Cantan poesía los fantasmas de otoño,
abordan historias perdidas en el tiempo,
rasgan a mordiscos las mentiras de mis labios,
humo ceniza se evapora en el viento,
alma muerta, perdida y fría, extraña.



Alma mía que respira y no muere,
Solitarias noches a tu lado Pandora.
Aberración y sadismo, Pandora.
Muerte y angustia, Pandora.
Alma por siempre libre, Pandora.

El fruto de tu ocaso de nuestras cienes revienta,
como una vena hinchada que explota al toque insano de una aguja.
Canto II


Insano despojo de cantos oscuros, 
sueños de altos pensares rotos,
bosta inerte de versos macabros, 
sueños ambiguos pero no lejanos.

¿Quieres entrar en mi mundo?
Mi ecografía cerebral,
te muestra una extraña configuración.
¡Quiero morir del Drama!
con mis sinapsis erradas,
con mi temprana configuración chueca,
¿Quieres hablarle?
¡Mi sonrisa Distorsionada!
Imagina lo Rojo que estoy pensando.


Sangre, sangre de una Virgen. Labios del sacerdote que su pulpa roza...
Misas al diablo que en las noches a ella destrozan.



Placeres pecaminosos y crueles,
sucumben a la fatalidad de su inocencia,
que se fragmenta acosada por cinceles,
la guiaran a la completa demencia.
Esta es la corte de los condenados,
donde la muerte es la única salvación,
bienvenida mal aventurada,
para comenzar con mi colección,
el hermoso sentido de mi Aberración.


Tan fría. que la noche abraza su alma de hielo...
Tan hielo, que la noche es solo fría.
Tinieblas arrullan mi amor prematuro, 
absurdas fantasías de placeres mundanos y oscuros.

Canción de Cuarto de Luna.

Placeres pecaminosos y crueles,
sucumben a la fatalidad de su inocencia,
que se fragmenta acosada por cinceles,
que la guiaran a la completa demencia.

Fragmentos de imágenes grotescas,
donde lo imaginable toma relevancia,
es la muerte la base de la estancia,
de los dolores de tus desnudas almas.

Tragándote el rencor te ahogas en la culpa,
asco siento por tu compasión absurda,
mientras la felación quema en tu carne desnuda,
perteneces por completo a mi insaciable pulpa.

Esta es la corte de los condenados,
donde la muerte es la única salvación,
me propongo arrancarte el corazón,
por todos los males causados.

Bienvenido patético mal aventurado,
hace ya de tiempo que te he esperado,
para comenzar a con mi nueva colección,
el hermoso sentido de mi aberración.